Poned gloria en su alabanza, decid a Dios: Cúan asombrosas son tus obras. Bendecid pueblo a nuestro Dios y haced oir la voz de su alabanza, Bendito sea Dios que no echó de sí mi oración, ni de mi su misericordia. Cuando cantamos alabanza a Dios con inteligencia damos testimonio por nosotros mismos del amor de Dios en nosotros y de nuestro amor por El, nadie con más autoridad que uno mismo para declarar lo que El ha hecho en nosotros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario