Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tu también seas tentado. Porque tenemos un llamado a la benignidad no debemos provocarnos a ira unos a otros porque Dios no hace acepción de personas. 1 Pedro 5:4

No hay comentarios:
Publicar un comentario