lunes, 19 de diciembre de 2016

Podemos orar

Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí y cuando llega la halla desocupada, barrida y adornada.  Esto es lo que hace el Espíritu Santo cuando le entregamos nuestras vidas a Dios, la desocupa de espíritus de tinieblas que nos hacian llevar una vida desordenada y la ocupa con su presencia, dandonos un sentido correcto en cada cosa que hacemos buscandolo en oración, barrida porque nos organiza al darnos un nuevo sonido, al escuchar su palabra y al escuchar sus alabanza y cantarlas a El, y adornada porque se hace notorio aun a otros que nuestras vidas interiormente y exteriormente se ha vuelto distinta, hasta volverse y preguntarrnos si somos evangelicos. Esto amerita un valor que no puede ser cuantificado, por eso cuide lo que escucha, a quien escucha, lo que piensa, con quien comparte, lo que hace y sobre todo cuide su tiempo a solas con Dios, así el texto inicial no tendrá nunca lugar en su vida, o en su cotidianidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario