viernes, 20 de noviembre de 2015

Publicad entre los pueblos sus obras

Promiscuidad es la experiencia de relaciones intimas  antes del matrimonio y sugerir o llevar a alguien a ello con imposición es violencia, en ambos casos hay pecado, uno por desobediencia y otro por abuso de autoridad de la que nos sentimos investido ante la otra persona.  Dios es el que hace justicia a los que padecen violencia y al obedecer a Dios al guardarnos para el matrimonio se traduce en bendición para nuestro propio cuerpo. Nunca es tarde para empezar. Isaías 61:10

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